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name: Sosa Bravo (Sosabravo)
vorname: (Manuel) Alfredo
gnd-repräsentation: 137286899
biografische angaben: Ceramista, pintor y grabador. Le insufló a la cerámica un carácter escultórico de sello personal. Es uno de los artistas más importantes de la historia del arte cubano.
Sosabravo nació el 25 de octubre de 1930, en Sagua La Grande, Cuba. De origen humilde pero con la firme aspiración de ser artista se trasladó a La Habana en 1941. En 1950, al ver la pintura de Wifredo Lam, comenzó a pintar por afición, hasta que matriculó en el curso nocturno de la Escuela Anexa a la Academia San Alejandro entre 1955 y 1957. Fueron estos los únicos años de entrenamiento académico que tuvo, pero su amigo Ángel Acosta León se encargaría de guiarlo en el aprendizaje profundo de la pintura y más adelante en el del grabado. Con él expuso en la galería Arte Cinema La Rampa en 1959.
Durante los siguientes cinco años pinta y hace xilografías, y recibe sucesivos premios en esta última manifestación. Lo nombran miembro de la Asociación de Grabadores de Cuba e imparte varios cursos de dibujo y grabado en la Escuela Nacional de Instructores de Arte.
En 1965 ingresó al Taller Experimental de Gráfica de La Habana y se inició en la cerámica en el Taller Cubartesanía de Cubanacán, donde además de operario empezó a familiarizarse con el barro y realizó algunas piezas. Dos veces obtuvo mención, con litografías, en la Exposición de La Habana de 1966 y 1968. Las obras litográficas se destacaron dentro de la totalidad de su obra por el acento a veces sarcástico que las invade; pero sin renunciar a la visión optimista definitoria del autor.
Realizó la primera exposición personal de importancia en 1967 con óleo-collages y cerámica en galería Habana, donde se adviertió la pericia en la factura, el desenfado con que abordaba el drama del mundo contemporáneo y la manera peculiar de trabajar el collage: incrustando telas con puntadas reales, pintando flechas y frases populares. Esta adición de elementos, junto a la relación orgánica del fragmento con la totalidad desde la producción grabadística anterior, se hizo en aras de un nuevo valor estético. La cerámica participó de este principio y en lo sucesivo desbordó el pequeño formato para llegar a conquistar además emplazamientos públicos. Rebasó lo meramente ornamental y priorizó la necesidad expresiva, por lo cual devino escultura al igual que el genuino ensamblaje de los años sesenta cubanos. Es en la cerámica donde Sosabravo ha alcanzado los mayores logros.
En 1973 emplaza en el entresuelo del Hotel Habana Libre un mural compuesto por 555 piezas de cerámica comenzadas desde 1971, titulado por el pueblo Carro de la Revolución, antecedente de las obras ambientales desarrolladas a partir de los años ochenta. En 1975 comienza la serie Aparatos y en el siguiente año recibe diploma de honor con el No.3 en la V Bienal Internacional de Cerámica de Arte en Vallauris, Francia, y la medalla de oro en el XXXIV Concurso Internacional de Cerámica Contemporánea de Arte de Faenza, Italia, con Aparato No.5. Con otras piezas de esta serie continúa recibiendo premios en ediciones de la Cuadrienal de Artes Aplicadas de Erfurt, Alemania.
La década de los ochenta se abre con su participación en importantes Bienales como la de Venecia y la de La Habana, también en proyectos de inserción del arte en la sociedad denominados Telarte y Arte en la fábricaauspiciados por el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. En 1982 con Autopsia del robot anticipa el majestuoso conjunto de torsos escultóricos Anatomicum desplegados a partir del segundo lustro del período y que expondrá en su primera exposición personal fuera de Cuba: en el Museo Franz Mayer de México.
Con motivo de los 60 años de su nacimiento el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana organiza la exposición antológica La naturaleza, el hombre, la máquina, cuyo título alude a los tres temas recurrentes del artista. Y ese mismo año, como reconocimiento merecido, se muestran siete obras suyas en la sala permanente del inaugurado Museo Nacional de la Cerámica Artística Cubana en el Castillo de la Fuerza, La Habana.
En 1993 imparte un curso de cerámica mural en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Tenerife en Islas Canarias, trabajando a su vez en la Fábrica Casa Museo Giuseppe Mazzotti 1903 de Albissola Mare, Italia, donde mismo lo hizo Wifredo Lam.
Se le confiere en 1997 el Premio Nacional de Artes Plásticas por la obra de toda la vida ante el mural Carro de la Revolución en el Hotel Habana Libre. Al año siguiente presenta sus diseños al taller Ars Murano de Venecia, donde serán plasmados sobre el vidrio del mismo nombre obras muy cercanas a la pintura, por el colorido y la transparencia del material. Posteriormente modela una nueva versión en bronce de la serie Anatomicum, en la Fonderia Bonvicini de Verona. En el 2000 el Instituto Superior de Arte le otorga el título de Doctor Honoris Causa.
Coincidencia grata y sorprendente es que en la actualidad Sosabravo realice obras en el taller San Giorgio da Poggi, donde Wifredo Lam, aquel artista que lo impulsó en su carrera, hizo la mayor parte de su obra cerámica. Sosabravo, sin margen a dudas, ha logrado convertirse en uno de los artistas más importantes de la historia del arte cubano.